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Osteopatía Equina

María Luján ARIAS

La Osteopatía ha sido desarrollada por Andrew Taylor Still, un cirujano del siglo XIX y es una medicina manual con bases científicas y filosóficas. Se aplica tanto para humanos, como animales domésticos o animales grandes. Su fundamento científico se basa en el conocimiento puro de anatomía, neuroanotomía, fisio-patología, biomecánica, histología, traumatología, etc., y su fundamento filosófico se basa en cinco leyes:

  1. La vida es movimiento: cuando alguna estructura no se mueve u esta fijada por otra, tiende a la necrosis y muere.
  2. Homeostásis: nos apoyamos en la propia capacidad de autoregulación de cada ser.
  3. Unidad del cuerpo.
  4. Estructura y función están íntimamente relacionados, una perturbación en alguna de ellas, repercute en la otra.
  5. Ley de los líquidos arteriales, venosos, linfáticos, LCR.

Todas las técnicas de manipulación en la Osteopatía humana se pueden aplicar también al aparato de movimiento del Caballo teniendo en cuenta su propia anatomía y biomecánica. La Osteopatía es un sistema de diagnóstico y tratamiento dónde se pone una atención especial en la estructura y los problemas mecánicos del cuerpo del paciente – humano o caballo. Los huesos, los músculos, las articulaciones y el tejido conectivo no solo tienen la función evidente de formar parte del cuerpo del caballo, sino que desempeñan un papel central en el mantenimiento de la salud. Cualquier disonancia en una parte local del cuerpo puede causar perturbaciones en otras regiones. Provocando un
desequilibrio en el conjunto con disfunción y dolor en las partes relacionadas.

Signos y síntomas que nos hace pensar de la necesidad de un tratamiento osteopático:

Es muy importante saber que los caballos no emiten ningún sonido específico cuando sienten dolor como por ejemplo el gruñido de los perros y tampoco no nos pueden decir cuándo y dónde les duele. Una tensión muscular, un respiro o la resistencia a las ayudas del jinete pueden ser señales de dolor en el caballo.

Un comportamiento anormal del caballo, sin ninguna lesión visible, como por ejemplo, negarse a saltar obstáculos en una altura a priori fácil para él, puede significar dolor en el dorso cerca de la cruz, los músculos de la grupa o justo bajo la silla, en definitiva un dolor que se manifiesta durante el inicio del salto. El caballo sabe que le duele porque ya le ha pasado en anteriores obstáculos e intenta evitar el salto para que no le duela más.

La lesión traumática normalmente conlleva una destrucción de estructura. Un bloqueo en sentido de osteopatía equina es una zona dolorida pero sana. Si no se corrige una lesión osteopática desde el principio se puede llegar a convertir en una lesión con destrucción de estructura, lo que complica su curación.

 

Primero la medicina veterinaria convencional debe descartar una lesión traumática o aplicar los remedios para curarla. Una cojera tanto de una mano como de un pie, una vez descartada la lesión traumática, cae en el campo de la osteopatía equina. La curación de un bloqueo mecánico a través de la osteopatía equina necesita, en muchos casos solamente una sola sesión ya que se trata de una estructura restringida en su función pero sana. Pero tampoco debemos olvidar que cualquier lesión traumática afecta al resto del cuerpo. Toda persona que se ha curado de una fractura ósea con una inmovilizando del tobillo sabe que al quitar el yeso después de 4 semanas tienen una atrofia muscular y menos amplitud de movimiento en la articulación. La lesión traumática – el hueso – se ha curado satisfactoriamente pero a la vez se han debilitado los músculos y articulaciones cercanas mientras la otra pierna ha sufrido la doble carga. En este caso es necesaria hacer una rehabilitación para devolver a todas las partes afectadas en cuanto antes su función normal para restaurar el equilibrio del organismo.

La osteopatía equina se aplica con éxito en caballos de deporte ya que se pueden prevenir posibles lesiones de las estructuras más forzadas y evitar bajas de rendimiento por una sobrecarga en el entrenamiento; al relajar tensiones musculares, fortalecer las partes débiles y ampliar movimientos con estiramientos específicos. La osteopatía aumenta el rendimiento del caballo en su disciplina ecuestre – doma, salto, carrera – tal como mejoran el bienestar de nuestro caballo como compañero y alargan su vida útil.

Desarollo de una sesion de osteopatía equina:
En un primer lugar se indaga en la historia clínica del caballo, conociendo su raza, su molestia, el momento en que apareció, hace cuánto tiempo. También se preguntará cómo come, como duerme, cuál es su actividad diaria, se preguntará por su último chequeo dental y por sus herraduras y montura, entre otras cosas.

Luego se observará al caballo pasivamente y activamente en caminata, trope y galope. Este último con y sin jinete.

Después se valorará de una manera exhaustiva todo el aparato mecánico del caballo. Se examinan todas las articulaciones con restricciones, se hace una palpación del exterior completo del caballo, se comprueba el tono muscular a tensiones o atrofias, se valora la función de sus movimientos y la montura con el fin de encontrar la causa de una invisible mal función o valorar las consecuencias sintomáticas de una lesión traumática.

El tratamiento va en función del resultado de la primera valoración. No es el sentido de la osteopatía combatir únicamente los síntomas. El objetivo es detectar la causa y usar la osteopatía para curar la causa y corregir si es posible la patología. Si la lesión es meramente osteopática muchos caballos se recuperan en la primera sesión. Aunque eso no es garantía que la lesión no pueda volver.

Otros caballos puede que requieran una visita de control o varias sesiones para su rehabilitación. En algunos casos puede ser recomendable hacer un plan de entrenamiento y ejercicios específicos para la rehabilitación del caballo.
El trabajo es siempre integral y interdisciplinario, quiere decir que tenemos en cuenta la visión del veterinario, fisiatra, herrero, dentista, etc….

María Luján Arias es una pionera en Uruguay practicando la osteopátia humana e equina en este país ya que hay muy pocos profesionales que la ejercen adecuadamente, bajo normas internacionales. Ella se desplaza de EL CLARO para atender caballos donde estos se encuentren. Generalmente se re-agrupa un mínimo de tres caballos en el mismo día.

El tratamiento osteopático puede ser complementario o alternativo al tratamiento convencional (fármacos, cirugía, traumatología, cuidados paliativos…) u otro tipo de tratamientos (terapias naturales, acupuntura, homeopatía…).

La duración y frecuencia del tratamiento es a evaluar en cada caso en particular.